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Mi vida se desmorona, no consigo vivir en paz, todo me cuesta horrores y mi único pensamiento es seguir consumiendo, conseguir más dinero para poder seguir….

Todos los adictos han pensado esto en algún momento de sus vidas, es un clásico que se repite una y otra vez cuando alguien  te cuenta por lo que esta pasando o ha pasado y siempre se repite la misma historia, una especie de secuestro en vida sin petición de rescate, una situación realmente dolorosa que salpica mucho mas allá de la propia vida secuestrada, con unos daños colaterales que se ramifican rápidamente por todo su entorno mas cercano.

“A mi el alcohol me secuestro la vida, me mantuvo durante años en el purgatorio de los adictos donde no podía ni escapar ni avanzar” Así narraba un compañero su etapa de activo, así de real y cruda es esta enfermedad de la adicción, y así debemos reconocerla como tal, como una enfermedad que distorsiona la realidad, altera nuestro comportamiento, aumenta la inquietud, disminuye la concentración y por supuesto nuestros cambios de humor son dignos de Kingda Ka, la montaña rusa ubicada en Six Flags Great Adventure (New Jersey) que ostenta el titulo de la más temible del mundo.KingdaRender2

Pero aun con todo esto lo peor es el “secuestro” al que nos vemos abocados a vivir en vida, una separación flagrante que nos mantiene alejados de lo real y nos solapa a una vida decadente y llena de tristeza. ¿Cuál es la realidad de un adicto? ¿Consume por que tiene problemas? Por supuesto que no, tiene problemas porque consume y esto si que es una verdad absoluta.

La semana pasada la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunciaba que se producen en el mundo más de 3 millones de muertes por esta sustancia y que en España el 20% de los mayores de 15 años son bebedores de riesgo o presentan signos de futura dependencia al alcohol.

Ante estos datos no podemos más que alarmarnos y mucho, pero todavía seguimos con nuestra cultura de consumo en la que la ingesta de alcohol esta mas que normalizada incluso tolerada en los adolescentes bajo el discurso de  “Bueno por tomar una copita de vez en cuando, no pasa nada”. El Consumo de alcohol desarrolla tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia a corto y largo Plazo.

Pagar el rescate es ponerte en tratamiento para tu adicción, esa es la única manera de salir adelante, buscar ayuda profesional para poder romper el ciclo que se ha creado y vivir una vida diga sin ningún tipo de toxico y os aseguro que se puede.

 En Can Calau te podemos ayudar, pregúntanos como sin compromiso.

La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.

Séneca.

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