900 83 44 58 Información para tratamiento (gratuito 24h) | info@cancalau.com

¿Cuándo deberíamos cambiar? ¿cuándo realmente es nuestro momento?

Existe ese momento, y no es solo uno sino muchos, los que van pasando por delante de nuestras narices mientras estamos en activo. Cuando has desarrollado una adicción y tu vida se ha vuelto un caos, hay momentos de lucidez, pocos pero los hay, en los que tu realidad te golpea fuerte, esos momentos en los que sabes positivamente que no puedes seguir así, que necesitas cambiar.

Fuente: 52flea.blospot.com

Fuente: 52flea.blospot.com

Ese momento es realmente importante, un momento en el que eres capaz de ganarle la partida a la enfermedad, razonas y llegas a la conclusión de que necesitas ayuda. Ese momento es el minuto de oro en el que debes ser capaz de surfear la ola y dejarte llevar por la corriente, debes aferrarte a ese minuto y pedir ayuda. Las personas que no tienen una adicción, pueden creer que esto es muy sencillo de hacer pero la realidad es otra, hay que ser muy valiente para pedir ayuda y muy humilde para aceptarla, algo que los adictos no somos pero aun así, se puede hacer. Las hordas defensivas de nuestra adicción perciben el peligro y ponen en marcha la maquinaria de guerra para hacernos creer que no es para tanto, que no estamos tan mal, que seremos capaces de reconducir la situación sin ayuda, y que «esta vez sí» lo conseguiremos. Maldita enfermedad, sibilina y traicionera que nos manipula a nosotros mismos y nos hace tener un debate interno que ya en los inicios, lo tenemos perdido sin saberlo. Se puede hacer frente a estos pensamientos invasores como la resistencia francesa lucho en minoría contra la opresión teutona, se puede materializar este esfuerzo pidiendo ayuda y si además decidimos aceptar esa ayuda, que en tantísimas ocasiones nos habían ofrecido y jamás habíamos querido aceptar, ganaremos el minuto de oro de nuestra vida. Una vez has decidido ponerte en recuperación, una vez has decidido ponerte en tratamiento por tu adicción todo cambia, el sufrimiento desaparece y los colores vuelven a llegar a tu vida, sales de esas tonalidades blancas y negras que te acompañan durante la época de desastre, la época de activo de nuestra adicción. Dejarse guiar es la mejor estrategia contra las hordas invasoras y comenzar a reconquistar el terreno perdido ante una enfermedad, que no se ve, no tiene síntomas aparentes pero que conquista el 100% del territorio sin apenas haber encontrado resistencia.

Enrique Sanz

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecerle contenidos interesantes mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies